El caballero de la armadura oxidada

Hace tiempo que ando en busca de mi propio yo, de despojarme de todo el lastre que tanto pesa, de conocerme mejor a mi mismo, aceptarme y amarme tal y como soy y por consiguiente aceptar y amar a los demás tal y como son. Pues bien, el pequeño libro que os comento a continuación me ayudo bastante al respecto, se trata de "El caballero de la armadura oxidada" de Robert Fisher.
Es como un cuento, muy barato, corto, de lectura fácil y rápida, pero que contiene multitud de enseñanzas. Y esto os lo dice alguien que no ha leído en su vida, nada más que "El camino" de Miguel Delives en EGB por obligación y aquello me sentó fatal. Nunca más me apeteció leer un libro pero este lo leí sin trabajo alguno, me encantó y es el primer libro que he leído en mi vida, a los 36 años, jajajajaja ;-)

Cuando voy a ver una película no me gusta ni ver los trailers, pues prefiero la intriga, pero os voy a poner algo de lo que encontrareis en este libro si os animáis:


He aquí un pequeño fragmento que he seleccionado abriendo el libro por dónde se ha querido abrir de forma "¿casual?":
- No es un espejo corriente - insistió rebeca - No refleja tu aspecto. Refleja cómo eres de verdad.
El caballero estaba intrigado, pero no entusiasmado. Nunca le habían importado mucho los espejos porque nunca se había considerado muy guapo. Pero Rebeca insistió, así que, de mala gana, se colocó ante el espejo y contempló su reflejo. Para su gran sorpresa, en lugar de un hombre alto con ojos tristes y nariz grande, con una armadura hasta el cuello, vio a una persona encantadora y vital, cuyos ojos brillaban con amor y compasión.
- ¿Quién es? - preguntó
Ardilla respondió:
- Sois vos.
- Este espejo es un fantasma - dijo el caballero - Yo no soy así.
- Estáis viendo a vuestro yo verdadero - explicó Sam - el yo que vive bajo esa armadura.
- Pero - protestó el caballero, contemplándose con atención en el espejo - ese hombre es un espécimen perfecto. Y su rostro está lleno de inocencia y de belleza.
- Ése es su potencial - le respondió Sam - ser hermoso, inocente y perfecto.
- Si ése es mi potencial - dijo el caballero - algo terrible sucedió en el camino.
- Sí - replicó Sam - pusiste una armadura invisible entre tú y tus verdaderos sentimientos. Ha estado ahí durante tanto tiempo que se ha hecho visible y permanente.


En fin, espero que os animéis y que os guste (está disponible en la mula por si queréis echarle un vistazo antes de adquirirlo).

Metta

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